Equipar un espacio empieza por conocerlo
Un extintor debe responder al riesgo que protege. Antes de proponer equipos, necesitamos conocer la actividad del local, su distribución, las zonas de paso y los materiales presentes. Si ya hay una instalación, revisamos qué equipos existen y qué ha cambiado. Una ampliación o una nueva cocina pueden requerir una valoración diferente.
Qué puedes preparar para pedir presupuesto
Indica la dirección y el municipio, el tipo de negocio y si se trata de una apertura, una reforma o una sustitución. Un plano, una relación de los equipos actuales o fotografías de sus etiquetas pueden ayudar a preparar la visita. La propuesta se concreta tras valorar las características del espacio; no depende solo de sus metros cuadrados.
Equipos visibles, accesibles y señalizados
La ubicación y la señalización forman parte de la instalación. El objetivo es que los equipos sean localizables y puedan alcanzarse sin obstáculos. Valoramos la elección del agente extintor y su emplazamiento conforme a los requisitos aplicables a la actividad, junto con la información del fabricante.
Después de instalar, toca mantener
Conserva la documentación y establece el seguimiento de los equipos desde su puesta en servicio. Si cambias la distribución del local, tapas una señal o mueves un extintor, consulta cómo afecta a la instalación. Puedes solicitarnos también el mantenimiento para dar continuidad a la protección.
¿Cuántos extintores necesita mi local?
Depende de la actividad, la distribución y los riesgos. No existe una cifra válida para cualquier local; te ayudamos a valorar tu caso.
Consulta técnica: Reglamento de instalaciones de protección contra incendios (RIPCI). La propuesta requiere valorar cada instalación.